Eso resulta realmente complicado. Cuando pensamos en ello, normalmente nos viene a la cabeza el IRPF y el tanto por ciento que nos retienen en la nómina o el tanto por ciento que nos indican al confeccionar nuestra declaración anual IRPF (5, 12, 19, 26, 30% …). Sin embargo, casi todas las acciones que realizamos a lo largo del día contribuyen a engrosar nuestra factura fiscal. En casi todas nuestras compras y consumos pagamos el gran tributo indirecto (IVA) pero es que también pagamos otros muchos Impuestos Especiales y de todo tipo. Al levantarnos y encender la luz estaremos pagando el Impuesto sobre la Electricidad, al encender un cigarrillo pagaremos el Impuesto sobre las Labores del Tabaco, al poner gasolina al coche pagaremos el Impuesto sobre Hidrocarburos, al tomar una cerveza pagaremos el Impuesto sobre la Cerveza, al tomar una copa el Impuesto sobre el Alcohol, etc.
Se calcula que un español puede pagar fácilmente cada año entre un 30% y un 40% de sus ingresos anuales en concepto de impuestos, incluso las personas con rentas más modestas, si sumamos al IRPF lo pagado por cotizaciones a la seguridad social (no es más que una carga fiscal), por IVA, por aquellos todo tipo de Impuestos Especiales, por el Impuesto sobre Primas de
Seguros (casi todos tenemos seguros de Hogar, Coche, Vida, Salud, …), por los Impuestos Locales (IBI, Circulación, Tasa Basuras, ….), etc.
Con respecto a la mayor parte de esos impuestos poco podemos hacer. Como mucho podemos decidir no consumir determinados bienes o servicios o tratar de reducir su consumo, para no pagar tanto IVA e Impuestos Especiales.
Con respecto al IRPF y a otros Impuestos importantes que gravan ciertas operaciones puntuales que podemos realizar a lo largo de nuestra vida (Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, ITP que grava la compra de una vivienda, AJD que grava la constitución de una hipoteca, etc.) resulta fundamental revisar las posibilidades de rebajar nuestra factura fiscal porque se pueden tomar determinadas decisiones para conseguirlo.
Para empezar, habiendo dado comienzo esta misma semana la CAMPAÑA DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA 2010 nada mejor que preparar muy bien nuestra declaración anual del IRPF.